CoinCrafty lo escriben personas, y las personas se equivocan. Cuando eso pasa, preferimos arreglarlo a la vista de todos antes que callar y esperar que nadie se diera cuenta. Esta página explica cómo contarnos un error y qué hacemos después.
Cómo informar de un error
Usa el formulario de nuestra página de contacto. Dinos qué página estabas leyendo, qué te parece incorrecto y, si la tienes, una fuente con la que podamos contrastarlo. Un enlace o una captura aceleran muchísimo el trabajo.
No hace falta que estés seguro. “Este párrafo me suena raro” es un aviso perfectamente válido, y preferimos recibir diez así antes que pasar por alto un error de verdad.
Cómo se clasifican los avisos
La redacción de CoinCrafty lee todos los mensajes. Volvemos a las fuentes originales y revisamos la afirmación. Cuando algo no se puede verificar, lo decimos en la página en lugar de suponer.
Todo lo que afecte a la seguridad del lector se salta la cola. Los pasos con monederos, el manejo de claves y las advertencias sobre estafas se tratan como urgentes, porque una instrucción equivocada en una guía como hacer una copia de seguridad de la frase semilla puede costarle dinero real a alguien. Si a mitad de la comprobación tenemos dudas, preferimos retirar una sección durante una hora antes que dejar activo un paso arriesgado.
Qué recibe una corrección visible
- Un error factual: una cifra equivocada, un protocolo mal descrito, una afirmación errónea sobre cómo funciona un producto.
- Una edición que cambia de forma sustancial el significado de lo publicado.
- Un titular, una entradilla o un resumen que induce a error aunque el cuerpo del texto sea correcto.
- Cualquier cosa en un análisis de equipamiento que cambiaría tu lectura de la puntuación, juzgada según nuestro método de puntuación publicado.
Las correcciones visibles llevan fecha y se añaden al pie del artículo. La nota dice qué estaba mal y qué dice ahora, con palabras claras. No reescribimos la historia en silencio, y no borramos un artículo para hacer desaparecer un error.
Qué corregimos en silencio
Erratas, enlaces rotos, una imagen mal etiquetada, un fallo de formato, un nombre escrito de dos maneras en una misma pieza. Esto se corrige sin nota porque el significado no cambia en nada. Si una “errata” resulta haber alterado una cifra o un paso, deja de ser una errata y recibe una corrección visible.
Las actualizaciones no son correcciones
Nuestros explicativos son documentos vivos. Cuando una guía se refresca porque las circunstancias han cambiado, la marcamos como actualizada y no como corregida, porque no había nada mal cuando se publicó. Las correcciones son para los errores; las actualizaciones, para el paso del tiempo.
El registro público
Llevamos un registro de todas las correcciones visibles para que el historial esté en una sola página y no repartido en notas al pie. Ahora mismo ese registro está vacío. El sitio relanzado todavía no ha emitido ninguna corrección, y no vamos a inventarnos entradas para parecer diligentes. Cuando llegue la primera, aparecerá aquí con su fecha.
Los estándares que hay detrás de todo esto están recogidos en nuestras directrices editoriales, y hay más información sobre quiénes somos y cómo trabajamos en nuestra página sobre nosotros.